¿Alguna vez os habéis sentado a solas en vuestra habitación y habéis pensado que no encajábais en ningún lado? Yo sí. Y hasta hablaba conmigo misma y me decía, "qué le vamos a hacer, ve acostumbrándote a estar sola". No he conseguido encontrar un sitio ni en mi propia familia. No me entendáis mal, no es que tenga carencias afectivas, o que me haya quedado un poso de amargura, ¡qué va! Sé que me quieren y mucho. Y, de hecho, soy anfibia y me adapto a vivir en medios que no son el mío. Es más una sensación divertida el observar como los demás te miran con impotencia y con la sonrisa clavada con chinchetas mientras en su fuero interno se dicen "madre mía ¡qué extraña es esta tía!". Y lo soy. Soy asmática, alérgica, energética, mitómana y generalmente esdrújula. Pero valoro la amistad y el amor por encima de cualquier cosa, así que de niña echaba de menos una amiga a la que contarle las cosas que me pasaban sin que me mirara como queriéndome internar en un psiquiátrico.
August & Real Life
Hace 2 semanas