¿Qué tal?
Es curioso que ni la certeza de la muerte, ni las leyes de la naturaleza, ni la esperanza de otra vida mejor logren prepararnos nunca para un duelo. Y así como quien más quien menos está listo para asumir que puede que mañana no esté aquí, creo que a todos se nos ponen los pelos de punta si pensamos en que nos pueden faltar nuestros seres queridos. Creo que esa es nuestra mayor pesadilla, nuestro mayor miedo.
En la lucha por convivir con ese miedo, a veces elijo obviarlo y directamente no pensar en el. Otras veces maldigo al guionista al que se le ocurrió jugar así con nuestros destinos y dejarnos solos una y otra vez.
March is the cruelest month
Hace 3 días