
¿Qué tal?
No se por qué la gente piensa que el hecho de que decidas
contarles algo les da inmediatamente derecho para
juzgarte. Yo, que soy
expansiva y me alivio
compartiendo las
penas, he tenido que aprender, a trompicones, como siempre, que cuantos
menos espectadores,
menos explicaciones habría que darle al público. Así que poco a poco, me he acostumbrado a rumiar mis pensamientos en
solitario y a cultivar un
mundo interior que ha terminado por convertirse en un
abismo. Yo a veces me asomo y me da
vértigo...Y no me interpretéis mal, por suerte cuento con amigos que me conocen y respetan y es más, hasta me quieren, pero no me digáis que no estaría bien poder
ser siempre como se es y escuchar a continuación un "aha, te
entiendo" sin tener que estar preocupado, seleccionando el momento de sacar la capa
defensiva y pensando "uf, me quedo al margen".
Supongo que por eso suelo tener ese aire
ensimismado tan característico y por eso me ha llamado siempre la atención la gente que parece vivir en su propio
planeta.